Va a ser que no... de momento

Es posible que cambiemos la ruta, el tiempo y cualquier otra cosa, pero no las ganas ni el espiritu de la historia en si misma.
El resultado de un delta en bici en 2012 es que un servidor se marcho a las indias (literal) y el otro miembro del equipo se las dio a Siria, por lo del conflicto ese que no dejan de politizar (es otro ejemplo mas del valor economico de vidas humanas) que algunos llaman masacre y otros conflicto. Don Sergi se marcho a Siria, entrando por Turquia, de ilegal (porque no dan visas) y se la comiio con papas en Aleppo donde aparte de hacer fotos, nos dejo unos testimonios que compartio con todos -como no- en blog, ya que no interesa a ningun periodico de la peninsula iberica (cuando ninguno hizo una cobertura apropiada por no tener a nadie en el meollo -pero asi somos: no se informa, se vende-).
Adoro a mi compi de pedales aunque no lo haya llegado a ser.
Sergi, ya sacaremos algo en claro de todo esto.
Un abrazo desde este otro planeta. Hay mucho mundo y mucho que hacer. Ni Gandhi, ni Che, ni porras. Hay que apagar las teles y salir a la calle. Con o sin bici. Ya nos contaremos sirias, indias y las historias que vengan. Eso si. Con shisha de por medio.

Etapa 0: las burras

Es esencial, para hacer un viaje en bici, contar con un elemento motor sin el cual el concepto se va al garete. Hablo de la bici. O "burra" que diría mi tío Curro.

Hoy ha sido el día en el que el Sergi y yo, después de los cafés, la tienda de batidoras, aprender a decir semáforo (ishara), el shawarma, el bocadillo gambas y con un calor del copón, nos pusimos a recorrernos esta gran ciudad en busca de nuestros transportes.


La ruta


Desde la comodidad de mi casa este viaje se me antoja como una pequeña aventura. Acabo de hablar con el gran Sergi, que parece que se apunta al proyecto haciendo honor de su palabra hace ya casi un año.

Es cierto que ha tardado en empezar y poco queda del plan original. Dadas las circunstancias meteorológicas y climáticas (sobre todo), la ruta ha sufrido una variación. Básicamente, en lugar de abordar el centro húmedo del delta donde no sólo mosquitos, sino también el sol y sólo Ra sabe qué más, podría machacarnos fácilmente, hemos optado por un viaje costero que circunde esta gran marisma.